Historia

La Misión Jesuítica de la Santísima Trinidad de Paraná es la que se encuentra en mejores condiciones en Paraguay, además de ser la de mayor tamaño. Este lugar es un ejemplo de las pequeñas colonias que establecieron misionarios jesuitas en ese país entre los siglos 17 y 18.

La misión de Trinidad fue construida en 1706 y esta pequeña ciudad que era autosuficiente y totalmente completa; tenía una plaza central, una iglesia de gran tamaño, un salón de encuentros, una escuela, varios talleres y fábricas, un museo y varias casas para que la población local de los Guaraníes, que se convirtieron al Catolicismo, tuviera un hogar.

Los habitantes de esta región usualmente le llaman a este lugar “las ruinas de Trinidad” y fue uno de los últimos sitios jesuitas en ser construidos en el río Paraná, que queda al sur de Paraguay y al norte de Argentina, además de ser uno de los más accesibles y más visitados en la actualidad.

La reducción de la influencia de los jesuitas en el lugar llevó a que abandonaran tanto Trinidad como el resto de misiones, lo que produjo que la mayoría quedara en ruinas. Sin embargo, Trinidad, al ser de construcción más reciente, se mantuvo en una mejor forma y por eso son las mejor conservadas del país.